Me encanta hacer láminas personalizadas por todo lo que hay detrás de cada diseño. En esta ocasión está la historia de cuatro amigas que se conocieron por casualidad y que desde entonces se hicieron uña y carne.

A veces ocurre, pocas veces la verdad, conocemos a alguien y aunque la vida nos lleve a cada uno por distintos caminos siempre encontramos un motivo para el reencuentro y en ese momento es como si nada hubiese pasado. No importa que pasen dos años sin vernos, un tsunami o que el pibón más impresionante se nos declare de repente, sólo con mirar a esa persona a los ojos y verla sonreir sabemos que está aquí y que siempre ha estado para nosotros.

Esto es lo que les ocurre a estas cuatro amigas. Tere me llamó un día haciéndome este encargo tan especial: cuatro margaritas, con sus cuatro colores favoritos y los nombres de cada una; la fecha y el lugar donde se conocieron y la fecha y el lugar donde se reencontraron con el motivo del 50 cumpleaños de una de ellas: Fuen, “Pichurrina”, como la llaman cariñosamente.

La verdad es que historias así te llegan al alma y saber que has tomado parte (por minúscula que sea) de una sorpresa especial a alguien muy querido te hace sentirte especial a ti.

Gracias chicas por dejarme formar parte de un momento tan emotivo para vosotras y os deseo que sigáis juntas toda la vida. 


3 respuestas a “Las 4 amigas”

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