Cafés, comidas, noches locas, viajes, abrazos, llantos, mensajes tontos y risas, muchas risas. Con ellas… cómplices, compañeras de aventuras y desventuras, siempre y para todo la mejor medicina.


Pasan los años, cambia la vida pero allí están ellas.


 A veces invisibles, a veces añoradas y otras cabreadas. Pero ahí están, basta un ratito, una mirada, un abrazo o esas risas descontroladas y cualquier bronca queda olvidada.



Amigas, hermanas… gracias por estar, por ser y por compartir.

2 respuestas a “Quien tiene una amiga tiene un tesoro”

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